Ago 6

Si bien la ducha es un espacio que nos da muchos beneficios, también es un espacio que conlleva riesgos y donde, sin quererlo, hacemos cosas que pueden ir en contra de nuestro bienestar. Por esta razón, además de darte los mejores productos para tu baño y ayudarte a mejorar la experiencia, queremos contarte algunas cosas que estabas haciendo mal, pero que ahora podrás corregir fácilmente:

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  1. Ojo con el jabón: con el aseo aplica el viejo adagio que reza: “Ni tanto que queme al santo, ni tan poco que lo resista”. El exceso de jabón puede jugarte en contra, pues el uso de jabones alcalinos puede dañar el manto ácido de la piel. La tarea de este manto es la de conservar la flora normal de la piel y evitar la resequedad e irritabilidad. Por esta razón, lo ideal es buscar los jabones “syndet” que son los que protegen el manto ácido de la piel.
  1. Mucha agua es poco efecto. Otro error común es el de bañarse repetidamente en el día. Bien sea por el gimnasio o por actividades laborales que requieren de mucha actividad física, hay personas que se bañan varias veces en la misma jornada. Pero en lugar de protegerse de virus y bacterias, el baño constante va a disminuir las barreras protectoras de la piel.
  1. Bájale a la candela. Muchas veces abrimos el paso de agua caliente hasta lograr temperaturas altas, que nos ayuden a calentar el cuerpo, sin embargo, esta no es la mejor idea porque el agua muy caliente reseca la piel. Los dermatólogos aconsejan el agua tibia, a unos 30°C, como la más amigable para la piel, si no eres de los que soporta el agua fría.
  1. Si hace mucha espuma, no significa que sea bueno. Usar productos altamente perfumados puede ir en contra de la salud de nuestra piel. La regla, según los dermatólogos, es sencilla: entre más espuma haga, más conservantes tiene y esto puede generar alergias o dermatitis en pieles sensibles.
  1. Que no quede huella, que no. Un error muy común al momento del baño es el de no juagarse bien. El más pequeño rastro de jabón que quede en la piel puede ocasionar una dermatitis o cualquier tipo de irritación. Por eso es importante revisarse bien antes de salir de la ducha para eliminar cualquier resto de jabón.
  1. La ducha no es para depilarse. Un estudio reciente reveló que el 67 % de las mujeres que no recurren a sistemas de depilación profesionales, reconoce hacerlo con cuchilla y no hay nada malo en esto. El problema es que la mayoría lo hace en la ducha, donde la mezcla de la rasuración y el agua puede provocar una irritación (y ni hablar de los taponamientos de tuberías por las bolas de pelo). Si no vas a renunciar a este hábito, por lo menos, depílate con geles o espumas específicos y agua fría o tibia.
  1. No le des la espalda a la espalda. Muchas veces no le prestamos mucha atención al lavado de la espalda y, según los expertos del tema, esta es el área del cuerpo en la que más células muertas se acumulan, así que más vale intentar un par de contorsiones para alcanzar la espalda o compra uno de esos estropajos con mango largo que te ahorrarán molestias.
  1. No olvides la toalla. Algunas personas creen que no hay necesidad de secar el cuerpo y dejan que el aire se encargue de la tarea asignada a la toalla, sin embargo, explican los dermatólogos, esta omisión puede desencadenar hongos y otro tipo de irritaciones por la humedad.
  1. NO TENER UNA DUCHA BOCCHERINI. Seguro no afectará tu piel, pero te impedirá tener una experiencia total en el baño, así que mejor date un regalo y compra una de nuestras maravillosas duchas (http://boccherini.com.co/category/inicio/productos/duchas/)

Así que ya sabes, estás a tiempo de corregir aquellos errores que hayas identificado para que tus baños sean solo placer y #ActitudBoccherini

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